Cocina en Verde y el Girasol Vegetariano

El Girasol Vegetariano

Resulta que este año decidí darle otro giro a mi vida y me trasladé del paraiso terrenal que para mi es Isla Plana (En la Bahía de Mazarrón, Región de Murcia) para entre otros motivos buscar un futuro laboral que allí no terminaba de encontrar a mi manera, a pesar de haberlo intentado activamente y en varios proyectos durante un tiempo.

Despúes de la vida en estado semi salvaje jajajaja que supone vivir allí, vuelvo a ser urbanita, en esta ocasión es Murcia la que me da la bienvenida y por la puerta grande. Tras unos pocos meses de adaptación y conocimiento del medio, voy a comer al Restaurante Vegetariano El Girasol. ¡Y qué sorpresa más grande! Qué buen rato pasé disfrutando de los platos elaborados con tanto cariño y tan deliciosos. De verdad que qué ricura. Y entre bocado y bocado le dije a mi acompañante habitual de rutas gastronómicas, mi gran apoyo y mi fan number one, la madre que me parió. La que, junto con mi padre, me empapó del placer del buen comer, de la alquimia de la cocina y a afrontar la vida con energía, valentía y alegría.  “Yo quiero trabajar aquí”. Y ni corta ni perezosa me presenté a Alfon, la dueña del lugar. “Hola! Soy Klara de Cocina en Verde….”

Y ahí empezó todo. ¡Qué gran idea la de lanzarme! Parece que conociera a Alfon de toda la vida, le entusiasmó la idea tanto como a mi. ¿En serio?, pensaba para mis adentros… jajajaja ¡Qué ilusión!

Así que llevo unos meses entrando y saliendo de su cocina, compartiendo secretos de cocina e intercambiando conocimiento por un tubo, menuda escuela. Y es que ahora lo entiendo todo. Ya se porqué se come tan bien allí y es que en esa cocina hay mucho amor. ¡Menudo equipazo de mujeres! ¡¡¡Sois la caña muchachas!!! Es un placer absoluto trabajar con vosotras y aprender todo lo que estoy aprendiendo. Solo puedo daros las gracias por todo.

Así que me encuentro entre fogones profesionales otra vez, creando y probando cositas nuevas. ¡Y claro! ¡cómo no! haciendo fotos y en mi salsa, nunca mejor dicho.

Así que si todavía no conocéis el lugar os invito fervientemente a ir, vegetarian@s o no, ¡qué más da! Está todo rico rico. Y con todas las opciones; ovolacteo, vegano, sin gluten, crudivegano…

Mejor si reserváis antes porque cabe decir que siempre está lleno, ¡porqué será!

Yo por el momento me marcho en verano a la playa, paréntesis veraniego para trabajar con vistas al mar. ¡Ay el mar! Será en Septiembre que volveré a la cocina del Girasol, cargada de energía positiva y nuevos proyectos.

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